cóctel manhattan

Historia y receta del cóctel Manhattan

El cóctel Manhattan está entre los cócteles más conocidos del mundo de la mixología y seguramente, también en el imaginario popular. Este célebre combinado ha sido consumido por miles y miles personas en algún momento de sus vidas. Es considerado un cóctel cosmopolita, es decir, de alto standing. A día de hoy podemos disfrutar de él en locales de casi cualquier zona.

Historia del cóctel Manhattan

Detrás de este cóctel existen historias muy interesantes, aunque es difícil saber con exactitud cuáles son verdaderas. Lo que sí sabemos son las ricas anécdotas que hay detrás.

La madre de un futuro líder

Una mujer llamada Jenny Jerome organizó un banquete para la campaña del Gobernador Samuel Jones Tilden, que aspiraba a la presidencia en aquel entonces. La celebración tuvo lugar en el New Yorks City’s Manhattan Club en 1874.

Al parecer, a algún barman de la zona se le ocurrió la genial idea de crear este maravilloso cóctel para la ocasión. Sin embargo, algunos detractores aseguran que Jenny Jerome estaba ese mismo día en Inglaterra dando a luz a su hijo, el Primer Ministro de Reino Unido, Winston Churchill.

Testimonio de la isla

Otro posible origen (no tan apasionante como el anterior) se remonta a finales del siglo XIX. Lo relata un libro llamado Valentine’s Manual of New York (1923). William F. Mulhal, barman del local New York’s Hoffman House, asegura que un hombre apellidado Black hizo volar su imaginación y creó por primera vez un Manhattan.

Un coronel con apellido de whisky

Casi entrando ya en el siglo XX, un artículo escrito por un periódico perteneciente al Estado de Wisconsin plasmaba en una de sus columnas que el coronel Joe Walker, otrora dueño de un club de Nueva Orleans, Crescent Hall Saloon, fue el inventor del original cóctel Manhattan.

Walker emprendió un viaje en barco con sus allegados. A lo largo de la travesía se les acabaron la mayoría de licores y solo les quedaba vermú y whisky. El coronel decidió hacer una mezcla con los dos… y, al parecer, gustó mucho. Cuando llegó a tierra, mejoró la mezcla e incluso puso el nombre por sus amigos que vivían en la Isla de Manhattan.

Lo que hay tras el Manhattan

Como hemos comentado, detrás del Manhattan existes anécdotas que son dignas de plasmar en un libro. Os contaremos detalles que seguro os sorprenderán.

Cine

Muchos cócteles quedarán marcados en un 35 mm; unos más conocidos que otros. Algunos ejemplos son el Martini de James Bond, el Ruso Blanco del ‘Notas’ en El Gran Lebowsky o el Old Fashioned de Donald Drapper en la grandísima serie Mad Men.

Sin embargo, siempre guardaremos en la retina a la musa por excelencia de Hollywood, Marilyn Monroe, cuando a su personaje en Con Faldas y a lo Loco se le ocurrió la genial idea de hacer un Manhattan en una bolsa de agua caliente. Gracias a ella, este cóctel se popularizó con gran rapidez.

Curiosas variantes

Lo bueno del mundo de la mixología es que puedes hacer volar tu imaginación y conseguir grandes cócteles con unas pocas ideas.

  • Rob Roy: es una de las variantes del Manhattan más famosas que hay. La diferencia entre la receta original y esta, es que aquí se añade whisky escocés, dando un sabor con más cuerpo. Curiosamente este cóctel se creó en honor al héroe popular de Escocia, Rob Roy.
  • Dry Manhattan: una alternativa para aquellos que desean un cóctel con un sabor único y una textura fuerte sería inclinarse por el Dry Manhattan. En este combinado se usa vermú seco y amargo, dando un toque italiano por sus hierbas maceradas.
  • Cuban Manhattan: el ron es uno de los licores dulces por excelencia. Y en este caso, se da al Manhattan un golpecito más tropical, descartando el whisky por completo. Habrá quien piense que esta variante se aleja demasiado de la clásica.

La gran receta

La preparación del cóctel Manhattan es de lo más sencilla. No debes ser un especialista en mixología para conseguir un combinado a la altura. Según IBA (International Bartenders Association), la auténtica receta es la siguiente:

  • 5 cl. Whisky de centeno o canadiense
  • 2 cl. Vermú rojo
  • Un golpe (o pequeño chorrito) de angostura
  • Una guinda de marrasquino para adornar

A continuación, os damos los pasos para que os animéis a preparar vuestro Manhattan desde casa:

  1. Llenamos una “copa Martini” de hielo, para que se enfríe.
  2. Introducimos bastante hielo en una jarra de cristal para mezclar cócteles y, con la ayuda de una cucharilla mezcladora, agitamos el hielo unos 10 segundos para refrescar el recipiente.
  3. Cuando hayan pasado los 10 segundos, ponemos nuestro colador (ideal si se trata de un Hawthorne) y quitamos de la jarra el agua sobrante del hielo.
  4. En nuestra jarra y ayudándonos de un jigger (medidor de licores), incorporamos el whisky (5 cl.), el vermú rojo (2 cl.) y unas gotas de angostura. A continuación, removemos otros 10 segundos para refrescar.
  5. Cuando esté todo mezclado, retiramos el hielo y el agua que se haya formado en la copa para Martini y, con la ayuda del colador, servimos en la copa.
  6. Para finalizar, ponemos una guinda de marrasquino.

El cóctel Manhattan es uno de los combinados más elegantes y efectivos que podemos encontrar. Pero si hay algo bonito en el mundo de la coctelería es que se puede experimentar con las combinaciones. Por ejemplo, puedes probarlo en vaso o dejarle un par de hielos si lo prefieres más frío. También podemos añadir unas tiras de naranja o sustituirlas por la guinda. La cuestión es que disfrutes haciendo el cóctel. Y que después sientas el placer de saborearlo sin prisas: viendo una película, leyendo un libro o en compañía.